Subrayó que Miguel, de 18 años, y Daniel, de 16, se sienten incómodos con la fama y la persecución de las cámaras, una decisión que ella respeta plenamente.

“Realmente no les encanta mucho la fama, a ellos les gusta estar en privado y yo respeto eso”, reiteró.

Aunque amigos de la actriz han comentado que Daniel tiene un talento vocal espectacular, Arámbula insistió en que cualquier incursión en el mundo artístico dependerá exclusivamente del deseo de sus hijos. “Si ellos me pidieran a mí hacer algo artístico, créanme que sería la primera que los pongo ahí, pero la verdad es que no les gusta mucho esto”, concluyó, poniendo fin a las versiones que apuntaban a un inminente lanzamiento musical.