Ante la controversia, su hijo, Alex Fernández Jr., salió en su defensa y ofreció una explicación alternativa. En una entrevista, Alex negó que su padre estuviera en mal estado por consumo de alcohol y atribuyó su comportamiento a un problema de salud crónico.

“Mi papá siempre ha tenido muchos problemas de reflujo”, declaró.

Explicó que el malestar pudo ser provocado por las bebidas que consume durante sus presentaciones para cuidar su voz: “A veces en sus conciertos como toma 'coñacsito' o té de jengibre, es lo que le da más reflujo”.

Alex Fernández Jr.

minimizó el incidente, asegurando que no vio a su padre “en mal estado” y que no le pareció “nada del otro mundo”.

Con esta declaración, la familia busca cambiar la narrativa de los hechos, enfocándola en una cuestión de salud en lugar de un exceso.