La Reina del Pop evocó su experiencia personal con la enfermedad, recordando la pérdida de amigos cercanos. “Apuesto a que nunca vio a su mejor amigo morir de SIDA, le tomó la mano y vio cómo se le iba la sangre de la cara al dar su último aliento a los 23 años”, escribió. Subrayó que la enfermedad sigue sin tener cura y continúa cobrando vidas, citando cifras de la Organización Mundial de la Salud. Concluyó su mensaje con un llamado a la acción: “Me niego a reconocer que estas personas han muerto en vano.

Y seguiré celebrando el Día Mundial del SIDA, y espero que lo celebren conmigo”.