La situación, según el demandante, escaló meses después, tras la bofetada de Will Smith a Chris Rock en los Oscar.

Salaam asegura que se negó a participar en una “gestión de crisis” para la pareja, rechazando realizar tareas que consideraba “ilegales, poco éticas o moralmente comprometedoras”.

Esta negativa, alega, desencadenó una “campaña de represalias” en su contra. La demanda también menciona que Pinkett Smith lo acusó en entrevistas de intentar extorsionarlos y de haber creado el rumor de que Will Smith mantenía una relación con el actor Duane Martin, acusaciones que Salaam califica como falsas y parte de una “campaña de desprestigio”. Hasta el momento, ni Jada Pinkett Smith ni representantes de la familia Smith han ofrecido comentarios públicos sobre la demanda.