El histórico caso del llamado “Clan Trevi-Andrade” podría reabrirse después de que una investigación periodística revelara una grave irregularidad: el juez que exoneró a Gloria Trevi en 2004, Javier Pineda Sola, presuntamente no contaba con una cédula profesional para ejercer como abogado en el momento de dictar la sentencia. La denuncia, hecha por la periodista María Idalia Gómez, pone en duda la validez jurídica de todo el proceso que, hace más de 20 años, absolvió a Trevi y a María Raquenel Portillo (“Mary Boquitas”) de los delitos de rapto, corrupción, abuso y violación de menores, mientras que a Sergio Andrade se le impuso una condena inferior a ocho años. Según especialistas legales, si se confirma la falta de acreditación del juez, la sentencia podría ser considerada inválida, lo que abriría la puerta para reponer el juicio. La controversia se intensifica debido a un aparente conflicto de intereses, ya que Pineda Sola actualmente forma parte del equipo de defensa legal de Gloria Trevi. Además, se ha señalado que en aquel entonces, el juez era esposo de la fiscal del estado de Chihuahua, quien hoy también integra el equipo legal de la cantante.
Estas conexiones han alimentado las sospechas sobre un posible fallo “a modo” y un encubrimiento.
La reaparición pública de Sergio Andrade, quien anunció su regreso a la música, ha contribuido a que el caso vuelva a ser un tema de alto interés mediático. Gloria Trevi, por su parte, no ha emitido una postura oficial sobre la presunta irregularidad del juez que la exoneró.
En resumenLa validez de la exoneración de Gloria Trevi en 2004 está en entredicho, ya que el juez que dictó la sentencia presuntamente carecía de cédula profesional. Este hecho, sumado a conflictos de interés, podría llevar a la reapertura de uno de los casos más polémicos del espectáculo mexicano.