La estrategia de comunicación de la pareja no se limitó a las redes.

Durante su estancia en Japón, asistieron a un almuerzo con el ex primer ministro japonés, Fumio Kishida, y su esposa.

El propio Kishida compartió una foto del encuentro en sus redes, refiriéndose a Perry como la “pareja” de Trudeau, lo que otorgó un matiz de oficialidad diplomática a la relación. Ni Perry ni Trudeau han ofrecido declaraciones extensas sobre su noviazgo, permitiendo que sus acciones y apariciones conjuntas hablen por sí mismas, en una clara estrategia de controlar la narrativa mediática en torno a su vida personal.