El actor y dramaturgo Jeremy O. Harris, conocido por su papel de Grégory Elliot Duprée en la serie “Emily in París”, fue detenido en Japón bajo sospecha de contrabando de drogas, permaneciendo bajo custodia durante tres semanas antes de ser liberado. La noticia de su arresto, que ocurrió el 16 de noviembre en el aeropuerto de Naha, Okinawa, no se hizo pública hasta principios de diciembre. Según informes de medios como *The New York Times* y *Reuters*, las autoridades aduanales encontraron 780 miligramos de éxtasis (MDMA) en su equipaje de mano a su llegada de un vuelo procedente de Taiwán. Harris, de 35 años, fue inmediatamente puesto bajo custodia. El 4 de diciembre, el caso fue turnado a la fiscalía para iniciar formalmente un proceso de acusación. Bajo las estrictas leyes de narcóticos de Japón, el actor podría haber enfrentado una condena de hasta siete años de prisión.
Sin embargo, la situación dio un giro inesperado.
A principios de diciembre, Harris fue liberado.
Un representante del actor aseguró a *The New York Times* que no se presentaron cargos en su contra.
A pesar de la experiencia, Harris decidió permanecer en Japón para continuar con la investigación de un próximo proyecto creativo.
Durante el tiempo que estuvo detenido y en los días posteriores a su liberación, ni el actor ni su equipo hicieron declaraciones públicas directas sobre el incidente. La estrategia de comunicación se centró en la confirmación de su liberación y la ausencia de cargos, buscando minimizar el impacto del escándalo en su carrera, que se encuentra en un momento de ascenso con proyectos en teatro, cine y televisión.
En resumenJeremy O. Harris fue detenido en Japón por presunta posesión de drogas y enfrentó la posibilidad de una larga condena. Tras tres semanas de custodia, fue liberado sin cargos, y su equipo manejó la situación con discreción, enfocándose en la continuidad de sus proyectos profesionales.