A más de veinte años de haber sido absuelta, Gloria Trevi ha reactivado la conversación sobre el caso Trevi-Andrade al confirmar una demanda por 180 millones de dólares contra Ricardo Salinas Pliego y TV Azteca. En una reveladora entrevista, la cantante se deslindó de cualquier complicidad con Sergio Andrade, a quien señaló directamente como el responsable del sufrimiento causado. En una conversación con la periodista Sabina Berman, Trevi fue contundente al negar su participación en los delitos que se le imputaron a finales de los noventa. Ante la pregunta directa sobre si fue cómplice de corrupción de menores, rapto o violación, su respuesta fue un rotundo "Jamás".
En cambio, responsabilizó a su expareja y exproductor: "Para mí, ese señor es culpable de muchísimo dolor, muchísimo sufrimiento".
La cantante argumenta que la demanda contra la televisora es una respuesta a una campaña mediática que, según ella, TV Azteca orquestó para presionar a las autoridades y lograr su encarcelamiento. Trevi citó supuestas declaraciones de la propia empresa donde se jactaban de su papel en su detención.
"No lo afirmo yo, ellos son los que lo han afirmado.
Ellos decían, gracias a nosotros ella fue encarcelada", declaró, añadiendo que espera que el caso sea revisado en una corte de Estados Unidos. La controversia, sin embargo, ha tomado un nuevo giro, ya que el periodista Javier Ceriani ha difundido una investigación que sugiere que el juez que absolvió a Trevi en 2004 presuntamente no contaba con cédula profesional, lo que añade una nueva capa de escrutinio al ya complejo caso.
En resumenGloria Trevi ha adoptado una postura ofensiva en el ámbito legal y mediático, demandando a TV Azteca por 180 millones de dólares y reafirmando su estatus de víctima tanto de Sergio Andrade como de una supuesta campaña de difamación. Su estrategia busca reescribir la narrativa pública sobre su implicación, aunque nuevos cuestionamientos sobre la legitimidad de su proceso judicial original amenazan con complicar su discurso.