Poco después de la publicación del video, sus cuentas de Instagram y TikTok fueron eliminadas, generando especulaciones sobre su paradero. La familia de su expareja ha reaccionado públicamente, acusándola de utilizar a la niña para generar contenido y monetizar en redes. Además, el abuelo paterno de la menor, Juan Manuel Becerril Llata, sugirió que se había activado la Alerta Amber por sustracción de menores, lo que agrava la situación legal de la influencer.