El caso, clasificado como un doble homicidio por “múltiples heridas por objetos cortantes”, ha revelado una compleja historia familiar.

Nick Reiner, de 32 años, fue arrestado horas después del hallazgo de los cuerpos y enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado, lo que podría acarrearle la pena de muerte. Su primera comparecencia ante el tribunal, vistiendo un chaleco de prevención de suicidio, evidenció la gravedad de su estado mental. Fuentes cercanas a la familia y reportes de medios como TMZ han revelado que Nick padece esquizofrenia, diagnóstico recibido semanas antes del crimen, y que su comportamiento se había vuelto “alarmante”.

La noche previa a los asesinatos, durante una fiesta navideña en casa de Conan O’Brien, Rob Reiner habría tenido una fuerte discusión con su hijo e incluso habría confesado su temor a un amigo: “No puedo creer que vaya a decir esto, pero tengo miedo de mi propio hijo. Creo que mi propio hijo puede hacerme daño”.

La defensa de Nick, a cargo del prominente abogado Alan Jackson, podría argumentar demencia.

Mientras tanto, sus hermanos, Jake y Romy Reiner, emitieron un comunicado pidiendo respeto y compasión, describiendo la pérdida como un “dolor inimaginable”. La tragedia también generó reacciones de figuras como Demi Moore y Meg Ryan, y un polémico mensaje del presidente Donald Trump, quien atribuyó el crimen a la “obsesión enfermiza” de Reiner en su contra, lo que fue duramente criticado por figuras como Jimmy Kimmel.