Su compañera, Montserrat Oliver, confirmó en el programa ‘Montse & Joe’ que Andrade “no se sintió bien” y no pudo asistir a la grabación.
Poco después, la propia Yolanda publicó un mensaje en Instagram para calmar a sus seguidores, afirmando estar “en recuperación, en mi casa”.
Sin embargo, esta versión contrasta fuertemente con las acusaciones lanzadas por periodistas como Gustavo Adolfo Infante y Javier Ceriani.
Infante aseguró de forma contundente que “Marilé, su hermana, la tiene secuestrada, tiene el control de su dinero, de absolutamente todo”. Según el comunicador, Andrade debe pedir permiso incluso para gastos básicos como “pedir una pizza” y ha sido aislada de su círculo cercano. A esta narrativa se suma un tercer implicado: el novio de Marilé, un asesor financiero que, según los reportes, ya vive en casa de Yolanda y estaría influyendo en la administración de su patrimonio. La situación es compleja, ya que públicamente la relación entre hermanas parece cordial; en el Instagram de Yolanda se publicó una felicitación para Marilé, llamándola “la mejor enfermera”, aunque algunos seguidores especulan que la propia Marilé pudo haber escrito el mensaje. Hasta el momento, ni Yolanda ni su hermana han desmentido directamente las graves acusaciones de 'secuestro', lo que alimenta la incertidumbre y la preocupación sobre el verdadero bienestar de la conductora.













