En las imágenes más recientes, grabadas en California, se observa a Chase con un aspecto deteriorado, ropa desgastada y un comportamiento que ha preocupado a sus seguidores.
En uno de los clips, una persona lo reconoce y le pregunta si trabajó para Disney Channel, a lo que él corrige con una sonrisa: “Nickelodeon”. Esta no es la primera vez que es captado en estas condiciones; en septiembre, otro video lo mostró presentándose como parte de un “movimiento cristiano de actuación”. La reaparición del actor ha provocado una ola de tristeza y debate en redes sociales. Muchos usuarios lamentan su situación y cuestionan el papel de la industria del entretenimiento infantil en la vida posterior de sus estrellas, citando otros casos trágicos como los de Drake Bell y Amanda Bynes, también exfiguras de Nickelodeon que han enfrentado graves problemas personales. Sus excompañeros de la serie han expresado su consternación, manifestando sentirse “impotentes” y con el deseo de ayudarlo. La madre de Chase ha intervenido para frenar campañas de recaudación de fondos, argumentando que su hijo necesita “atención médica, no dinero”, y que rechaza la ayuda ofrecida.













