Su estrategia, según sus propias palabras, fue meticulosamente preparada: “Este personaje de entrar a una granja, lo vestí, lo preparé, medí mis niveles de tolerancia”.
A pesar de ser “el más atacado”, logró conectar con la audiencia y transformar su controversial imagen en votos. Tras ganar, Adame reveló sus planes para el premio: una parte será para pagar la carrera de abogado de su nieto Santiago y otra para apoyar a su nieta María José.
Sin embargo, del monto total, deberá pagar 140 mil pesos en impuestos al SAT, quedándole un millón 860 mil pesos.
Su victoria no estuvo exenta de conflictos; en una entrevista posterior, Adame arremetió contra su excompañera Lolita Cortés, a quien acusó de haberlo ofendido y humillado durante el programa.
“Fue grosera, fue muy majadera y sin ninguna justificación.
Entonces, yo a una persona así no la quiero en mi vida”, sentenció.
A pesar de las controversias, Adame se mostró conmovido y agradecido, describiendo su estancia en el reality como “los 74 días más felices de mi vida”.













