Hasta que me muera”. La actriz de 63 años añadió que el secreto se irá con ella “a la tumba”, pero insinuó que la verdad podría salir a la luz en un libro biográfico que su hermana Gabriela está escribiendo, el cual, según sus deseos, solo debería publicarse tras su fallecimiento. Esta estrategia mantiene vivo el interés y la coloca en control de la narrativa final.

Por su parte, Eugenio Derbez, quien ha sostenido por años que todo fue una fiesta simbólica y que Ruffo estaba al tanto, mostró hartazgo ante el tema.

Tras las últimas declaraciones de la actriz, quien lo calificó de “feo, codo y payaso”, Derbez respondió que ya no caerá en provocaciones. “Es parte del show, ya trato de no caer en provocaciones, antes sí caía, ya nomás me río”, declaró. Concluyó de manera contundente: “Yo ya paré el juego porque si no es cosa de nunca acabar, ya son 30 años que pasó esto, ya”.

Su respuesta busca poner un fin unilateral a un ciclo mediático que ha afectado la dinámica familiar por décadas.</p>