La polémica sobre la supuesta “boda falsa” entre Victoria Ruffo y Eugenio Derbez, ocurrida hace más de tres décadas, ha resurgido con nuevas declaraciones de ambos actores, demostrando que es una herida que se niega a cerrar. Mientras Ruffo opta por el misterio y promete revelaciones póstumas, Derbez se muestra cansado del tema y anuncia su intención de no seguir participando en la controversia.<p>En un reciente encuentro con la prensa, Victoria Ruffo fue cuestionada una vez más sobre la veracidad de la ceremonia. Su respuesta fue enigmática y desafiante: “Me vieron la cara de what… pero eso no lo sabrán nunca si es verdad o mentira.
Hasta que me muera”. La actriz de 63 años añadió que el secreto se irá con ella “a la tumba”, pero insinuó que la verdad podría salir a la luz en un libro biográfico que su hermana Gabriela está escribiendo, el cual, según sus deseos, solo debería publicarse tras su fallecimiento. Esta estrategia mantiene vivo el interés y la coloca en control de la narrativa final.
Por su parte, Eugenio Derbez, quien ha sostenido por años que todo fue una fiesta simbólica y que Ruffo estaba al tanto, mostró hartazgo ante el tema.
Tras las últimas declaraciones de la actriz, quien lo calificó de “feo, codo y payaso”, Derbez respondió que ya no caerá en provocaciones. “Es parte del show, ya trato de no caer en provocaciones, antes sí caía, ya nomás me río”, declaró. Concluyó de manera contundente: “Yo ya paré el juego porque si no es cosa de nunca acabar, ya son 30 años que pasó esto, ya”.
Su respuesta busca poner un fin unilateral a un ciclo mediático que ha afectado la dinámica familiar por décadas.</p>
En resumenVictoria Ruffo y Eugenio Derbez mantienen posturas irreconciliables sobre su polémica "boda falsa". Ruffo responde con misterio, sugiriendo una revelación póstuma para mantener el control de su versión de la historia, mientras que Derbez, cansado de la controversia de 30 años, ha decidido públicamente no responder más a las provocaciones para intentar cerrar el ciclo.