El actor, quien se ha reinventado como un influencer antisistema con millones de seguidores, se ha declarado “no culpable” de los cargos anteriores. Su respuesta pública ha sido una mezcla de negación y un llamado a la redención espiritual.

Tras las nuevas acusaciones, declaró en la red social X que se siente “bendecido” por tener la oportunidad de expiar sus errores y afirmó: “Rezo al Señor para que cualquiera a quien haya dañado o herido durante mis años de descontrol y pecado sea sanado”.

Previamente, había admitido haber sido “un toxicómano, un adicto al sexo y un imbécil”, pero negó categóricamente ser un violador, asegurando no haber participado nunca “en una relación no consentida”.

Su juicio por las primeras acusaciones está programado para junio de 2026, mientras que deberá comparecer en enero por los nuevos cargos.</p>