En medio de esta disputa, Cazzu ha manejado su imagen pública con una estrategia de resiliencia y empoderamiento, compartiendo en redes sociales la adquisición de una casa propia, cumpliendo una meta personal para ella y su hija.

Por su parte, Christian Nodal y Ángela Aguilar han enfrentado un constante rechazo del público.

Un ejemplo fue la entrega de juguetes que realizaron en Tayahua, Zacatecas, desde una camioneta en movimiento, un gesto que fue calificado en redes como "humillante" y un intento de "lavar su imagen". La pareja ha respondido a la presión mediática y a los rumores de crisis con apariciones conjuntas en redes sociales, buscando proyectar una imagen de unidad. Recientemente, esta estrategia se puso a prueba con nuevas especulaciones de infidelidad por parte de Nodal con su violinista, Esmeralda Camacho, quien fue vista usando un collar similar al del cantante, un detalle que los internautas recordaron como el mismo "modus operandi" que precedió a la confirmación de su relación con Ángela.