Las autoridades tailandesas congelaron sus activos y la declararon prófuga.

Simultáneamente, su socio, el empresario mexicano Raúl Rocha Cantú, también fue declarado prófugo por la justicia mexicana, que lo investiga por presuntos vínculos con el crimen organizado y contrabando de combustible. Ante estas graves acusaciones, la respuesta de los dueños ha sido el silencio y la evasión.

Rocha Cantú reapareció en redes sociales compartiendo un mensaje navideño genérico de la organización, sin abordar su situación legal. Mientras tanto, la crisis de liderazgo ha tenido repercusiones directas en el certamen. El gobierno de Puerto Rico, sede anunciada para 2026, puso en pausa el respaldo económico, exigiendo a la organización “garantías de transparencia” y claridad sobre su nueva estructura ejecutiva. En medio de la tormenta, la ganadora de 2025, la mexicana Fátima Bosch, ha tenido que defender la legitimidad de su corona, la cual fue cuestionada por acusaciones de fraude y supuestos vínculos comerciales entre su padre y Rocha Cantú. Bosch y su padre han negado públicamente dichas acusaciones, calificándolas de infundadas y carentes de rigor periodístico.