Este desaire no pasó desapercibido y fue interpretado como una confirmación pública del distanciamiento.
La controversia se intensificó con informes de que Brooklyn y su esposa, Nicola Peltz, habían bloqueado a toda la familia Beckham en redes sociales. La respuesta a esta acción provino de Cruz Beckham, hermano menor de Brooklyn, quien aclaró públicamente que fue su hermano quien los bloqueó a ellos y no al revés, corrigiendo la narrativa inicial. Fuentes cercanas a Brooklyn y Nicola respondieron a través de los medios, afirmando que la pareja había pedido “espacio y privacidad” para construir su propia vida lejos del escrutinio mediático.
Esta declaración funciona como una justificación de sus acciones y una petición pública de distancia.
Por su parte, David y Victoria Beckham han mantenido un silencio oficial, pero fuentes cercanas han comunicado que están “dolidos pero esperanzados” en una reconciliación.
Esta estrategia de comunicación a través de intermediarios les permite expresar su postura sin entrar en una confrontación directa, manejando la crisis de imagen familiar de manera controlada.












