Por un lado, un numeroso grupo de artistas, en su mayoría de origen venezolano, celebró la captura como un acto de liberación. El cantante Carlos Baute expresó: “Se nos hizo realidad el regalo de Navidad”, mientras que la ex Miss Universo Alicia Machado compartió un video bailando y proclamando “¡Viva Venezuela.

¡Mi patria querida!

¡El gran principio del fin!”.

A ellos se unieron voces como José Luis Rodríguez ‘El Puma’, Ricardo Montaner, Gaby Spanic y Marjorie de Sousa, quienes manifestaron su esperanza por un cambio en su país natal.

Por otro lado, un contingente de artistas y activistas internacionales condenó enérgicamente la intervención estadounidense, calificándola de imperialismo y violación a la soberanía. Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, fue contundente durante un concierto en el Zócalo de la Ciudad de México, donde calificó a Donald Trump como un “¡terrorista!”. Su postura, aclaró, no era una defensa al régimen de Maduro, sino un rechazo a la “acción violenta de EU de ocupar un país libre y soberano”. En una línea similar, el músico Roger Waters lamentó la “salvaje agresión activa, cometida por el imperio de EU” y el escritor Stephen King cuestionó los motivos de la operación, sugiriendo que el verdadero interés no eran las drogas, sino el petróleo: “No se trata de drogas, se trata de petróleo (que en cierto modo SÍ es droga)”. Esta división refleja cómo las celebridades utilizan sus plataformas para influir en la opinión pública, amplificando la profunda fractura ideológica que genera la situación venezolana a nivel global.