La salud de la conductora Yolanda Andrade y su situación familiar se han convertido en un tema de intensa especulación y controversia, con rumores que van desde la eutanasia hasta un presunto secuestro por parte de su propia hermana, obligándola a responder públicamente. La controversia escaló después de que Andrade, quien padece un aneurisma cerebral y recientemente reveló un diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), fuera hospitalizada nuevamente a mediados de diciembre. Tras esto, el periodista Javier Ceriani difundió la versión de que la familia de la conductora, específicamente su hermana Marilé y su cuñado Sergio Araiza, le habrían sugerido la eutanasia en Colombia para “acelerar el proceso del adiós”. Estos señalamientos derivaron en acusaciones más graves, indicando que la pareja controlaba las finanzas, medicamentos y visitas de Yolanda, manteniéndola efectivamente “secuestrada”. Ante la gravedad de los rumores, Yolanda Andrade optó por una estrategia de comunicación directa.
Primero, reapareció en un video junto a su cuñado, Sergio Araiza, para desmentir las acusaciones con humor.
“Sergio no me secuestró, para nada; Sergio no maneja mi dinero; Sergio no toma decisiones de mis medicamentos”, afirmó la conductora.
Posteriormente, el 1 de enero, realizó una transmisión en vivo en Instagram junto a su amiga y colega Montserrat Oliver, donde agradeció el apoyo del público y se mostró optimista, contrarrestando la narrativa de crisis. En la transmisión, Andrade reflexionó sobre el 2025 como un año “muy peculiar” que le enseñó sobre “el amor de todos ustedes”, refiriéndose al cariño recibido en la calle.
Su reaparición pública busca acallar las especulaciones y reafirmar su autonomía en medio de una delicada batalla por su salud.
En resumenEn medio de una grave crisis de salud, Yolanda Andrade ha combatido públicamente rumores sobre un supuesto control familiar y la consideración de la eutanasia. A través de videos en redes sociales, junto a su familia y su amiga Montserrat Oliver, la conductora ha desmentido las acusaciones y ha buscado retomar el control de su narrativa personal.