Un cruce de declaraciones entre el actor George Clooney y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto de manifiesto su mutua animosidad, originada por la reciente obtención de la ciudadanía francesa por parte del actor y su familia, lo que desató una guerra de relaciones públicas. La controversia comenzó cuando Donald Trump utilizó su red social, Truth Social, para burlarse de la decisión de los Clooney. El mandatario se refirió a ellos como “dos de los peores pronosticadores políticos de todos los tiempos” y criticó su nueva ciudadanía, afirmando que Francia se encuentra “en medio de un grave problema de delincuencia debido a su absolutamente horrenda gestión de la inmigración”. Trump también minimizó la carrera del actor, asegurando que “no era para nada una estrella de cine, era un tipo corriente que se quejaba, constantemente, del sentido común en política”. La respuesta de Clooney no se hizo esperar.
En una declaración publicada en Hollywood Reporter, el actor utilizó el propio eslogan de campaña de Trump en su contra, con un mensaje cargado de ironía política. “Estoy totalmente de acuerdo con el actual Presidente.
Tenemos que hacer grande a Estados Unidos de nuevo. Empezaremos en noviembre”, señaló Clooney, en una clara alusión a las elecciones intermedias de Estados Unidos. Este intercambio se da en un contexto en el que Clooney ha justificado su residencia en Francia como una forma de proteger a sus hijos de la cultura de Hollywood y el acoso de los paparazzi. La naturalización, sin embargo, también generó debate en Francia, donde una ministra delegada del Interior la calificó como un mensaje incorrecto en materia de equidad migratoria.
En resumenDonald Trump se burló públicamente de George Clooney por obtener la ciudadanía francesa, a lo que el actor respondió con un mensaje político que revertía el eslogan de Trump. Este enfrentamiento verbal subraya la profunda división ideológica y la tensa relación entre el presidente y una de las figuras más políticas de Hollywood.