La exestrella infantil de Nickelodeon, Tylor Chase, ha conmovido y preocupado al público tras ser visto en situación de calle, lidiando con graves problemas de salud mental y adicciones, lo que ha desencadenado una serie de intentos fallidos de intervención por parte de excompañeros y organizaciones. La situación de Chase, recordado por su papel de Martin Qwerly en “El manual de supervivencia escolar de Ned”, se hizo viral en septiembre de 2025, cuando un video en TikTok lo mostró en condiciones precarias en Riverside, California. Su padre confirmó posteriormente que el actor, de 36 años, fue diagnosticado con esquizofrenia y trastorno bipolar, condiciones agravadas por el consumo de sustancias.
La respuesta de sus excolegas fue inmediata; Daniel Curtis Lee (“Cookie” en la misma serie) lo localizó, le compró comida y le pagó una habitación de hotel, pero Chase la destrozó y volvió a la calle.
El esfuerzo más reciente involucró a Shaun Weiss, actor de “The Mighty Ducks”, y al influencer Jacob Harris.
Lograron que Chase fuera ingresado bajo una retención psiquiátrica involuntaria de 72 horas con un plan para trasladarlo a un centro de desintoxicación.
Sin embargo, fue liberado anticipadamente sin notificar a quienes coordinaban su ayuda.
Al ser encontrado nuevamente en la calle, un equipo de crisis de salud mental determinó que era un “peligro para él mismo”, pero aun así fue dejado en libertad. La policía de Riverside explicó que, según las leyes de California, no pueden obligar a una persona adulta a recibir tratamiento para salud mental o abuso de sustancias a menos que represente un riesgo inminente para otros o esté “gravemente discapacitado”, criterios que, según ellos, Chase no cumple, a pesar de que rechaza cortésmente la ayuda.
En resumenLa trágica situación de Tylor Chase, ex actor de Nickelodeon, ha expuesto las limitaciones del sistema para ayudar a personas con enfermedades mentales y adicciones que rechazan el tratamiento. A pesar de los esfuerzos de amigos y una breve hospitalización, Chase ha vuelto a la indigencia, ya que legalmente no puede ser forzado a ingresar en rehabilitación a largo plazo.