Ante la creciente polémica, Eiza González decidió intervenir directamente.

Primero, dejó un comentario en uno de los videos virales: “Claramente estoy bailando con mi amiga enfrente de mí y estamos en una casita pegados unos al otro.

No empiecen a inventar”.

Su mensaje apuntaba a que la aparente cercanía era producto del espacio limitado.

Días después, al ser abordada por la prensa en el aeropuerto de la Ciudad de México, la actriz fue más contundente. Calificó el asunto como “una ridiculez” y enfatizó la larga amistad que la une con Boneta. “Lo conozco desde que tenemos como 11 años”, afirmó, subrayando que su vínculo es de larga data y desestimando cualquier otra interpretación.

Con su respuesta, González buscó poner fin a una controversia que ejemplifica cómo un momento sacado de contexto puede generar una crisis de imagen para las figuras públicas en la era digital.