Britney Spears reavivó su pública disputa familiar con un mensaje sarcástico en Navidad, después de que su hermana, Jamie Lynn Spears, publicara fotos de una celebración a la que la estrella del pop no fue invitada. La controversia se encendió cuando Jamie Lynn compartió en su perfil de Instagram una serie de fotografías de la reunión navideña familiar. En la imagen principal aparecían ella, sus hijas, su madre Lynne Spears y, notablemente, el hijo mayor de Britney, Sean Preston. La ausencia de la intérprete de “Toxic” fue evidente y no pasó desapercibida para sus seguidores. La respuesta de Britney llegó a través de su propia cuenta de Instagram, donde publicó la imagen de un árbol de Navidad acompañada de un texto cargado de ironía.
“Feliz Navidad atrasada a mi hermosa familia que nunca me ha faltado al respeto, nunca me ha hecho daño, nunca ha hecho nada completamente inaceptable ni ha causado un trauma increíble, de ese que no se puede arreglar”, escribió.
El mensaje continuó en el mismo tono: “A mi querida, dulce e inocente familia… lo siento muchísimo por haber estado ocupada esta Navidad, pero definitivamente apareceré y los sorprenderé pronto”. Este episodio es el más reciente en la fracturada relación de Britney con su familia, especialmente tras el fin de su tutela legal de 13 años. La cantante ha utilizado su plataforma para denunciar el abuso y el trauma que, según ella, sufrió a manos de sus familiares, manteniendo un particular enfrentamiento público con su hermana Jamie Lynn desde la publicación del libro autobiográfico de esta última en 2022.
En resumenExcluida de las celebraciones navideñas de su familia, Britney Spears utilizó Instagram para enviar un mensaje sarcástico en el que aludió al “trauma increíble” que le han causado. Esta acción representa un nuevo capítulo en su continua batalla pública por contar su versión de la historia y confrontar a su familia tras el fin de su tutela.