Este logro representa un importante impulso para Disney Animation, que había enfrentado resultados desalentadores con producciones recientes. El mercado internacional fue clave para este hito, aportando 400 millones de dólares, con un desempeño sobresaliente en China, donde recaudó 272 millones.
Esta cifra no solo rompió récords para una película animada extranjera en dicho país, sino que superó la recaudación total de la cinta original de 2016 en solo cinco días. La trama, dirigida nuevamente por Jared Bush y Byron Howard, sigue a Judy Hopps y Nick Wilde en una nueva investigación que explora temas de inclusión y prejuicios, esta vez con la introducción de especies reptiles. La crítica ha respondido favorablemente, con una aprobación del 91% en Rotten Tomatoes. Además, la película incluye una escena postcréditos que sugiere la introducción de aves en una posible tercera entrega, expandiendo aún más el universo de la franquicia.













