Dirigida nuevamente por Jared Bush y Byron Howard, la película retoma las aventuras de Judy Hopps y Nick Wilde, quienes ahora investigan la llegada de un misterioso personaje reptil.

Los directores han señalado que la historia vuelve a funcionar como una fábula sobre la intolerancia y los prejuicios, temas que, según ellos, resuenan tanto hoy como en 2016. El éxito de la secuela, que ha recibido una calificación de 'A+' en CinemaScore y una alta aprobación en Rotten Tomatoes, también se atribuye a una intensa campaña de marketing y a la necesidad del público de ver “fantasías llenas de energía” que permitan escapar de los desafíos del mundo real, según analistas.