La película expandió la historia original, añadiendo un trasfondo psicológico al Grinch para explicar su odio por la Navidad, centrándose en el trauma infantil y la exclusión social. Aunque esto la alejó de la crítica al consumismo del libro, su humor, estética y mensaje sobre la empatía la convirtieron en un éxito de taquilla que recaudó más de 345 millones de dólares a nivel mundial y ha perdurado en la cultura popular durante un cuarto de siglo.