La transmisión estará disponible con pistas de audio en múltiples idiomas y subtítulos, buscando un alcance internacional sin precedentes. Este movimiento refleja la drástica caída en las audiencias televisivas de la ceremonia, que en 1999 superó los 55 millones de espectadores y en 2025 apenas alcanzó los 19.7 millones, a pesar de seguir siendo una de las emisiones más vistas del año fuera de los eventos deportivos.