Dirigida por Paul Feig, conocido por su trabajo en comedia pero que aquí se adentra en el suspenso, la película ha sido elogiada por sus giros narrativos que mantienen al espectador enganchado. Feig reveló que su objetivo era sorprender a la audiencia sin romper la coherencia del relato, buscando un alto impacto emocional. El filme ha generado opiniones diversas, pero las actuaciones de Sweeney y Seyfried, junto con la dirección, son destacadas como elementos clave que elevan la experiencia cinematográfica. La película adapta el primer libro de una trilogía, lo que deja la puerta abierta a posibles secuelas si el éxito en taquilla acompaña. Su buen desempeño inicial en Estados Unidos, donde recaudó 14.9 millones de dólares en su tercer fin de semana, la posiciona como una de las cintas más comentadas del inicio de año.