La producción fue concebida para ser exhibida en formatos premium como IMAX y ScreenX, este último con pantallas laterales que crean un efecto envolvente de 270 grados, buscando ofrecer una experiencia inmersiva que replique la energía de sus conciertos. Este lanzamiento se suma a la tendencia global de llevar eventos musicales a la pantalla grande, permitiendo a los fans revivir la experiencia o descubrirla por primera vez.