La hazaña, planeada y ejecutada por el creador de contenido Romeo Melo, culminó con la repartición de tacos a los asistentes durante la función. El influencer documentó todo el proceso: desde la preparación de 10 kilos de carne al pastor con ayuda de su madre y abuela, hasta la cocción del trompo con sopletes. Para introducirlo al cine, utilizó una carriola, haciendo pasar el trompo por un bebé cubierto con una cobija.
En el video se observa cómo, una vez dentro de la sala, comienza a cortar la carne y a servir tacos a los espectadores, quienes, tras la sorpresa inicial, aceptaron la comida. La acción ha sido calificada en redes como una 'mexicanada' y ha provocado una ola de comentarios humorísticos. Más allá de la anécdota, el suceso ha reavivado la conversación sobre las políticas de los cines respecto al ingreso de alimentos externos. Los artículos citan a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la cual ha aclarado que los cines no pueden prohibir legalmente el ingreso de alimentos, siempre y cuando estos no comprometan la seguridad o higiene del establecimiento.








