Mondelez, la empresa matriz, busca capitalizar la demanda de alternativas más ligeras, especialmente entre personas con diabetes o quienes siguen dietas bajas en carbohidratos. Sin embargo, la conversación en redes sociales se polarizó rápidamente. Mientras un sector celebró la inclusión, destacando que personas con diabetes podrían volver a disfrutar de un snack icónico, otro grupo criticó duramente el uso de edulcorantes artificiales, con algunos usuarios mencionando preocupaciones sobre posibles efectos en la salud, aunque sin consenso científico. Expertos en nutrición, como Toni Isabella del Centro de Educación y Control de Diabetes MOLLY, ofrecieron una visión equilibrada: aunque pueden ser una mejor opción por su menor contenido de carbohidratos, el consumo excesivo de alcoholes de azúcar como el sorbitol puede causar malestares gastrointestinales. La nueva galleta, con un precio de $5.29 dólares por paquete, representa un dilema para la marca: cómo comunicar una alternativa funcional sin caer en la narrativa de ser un "producto saludable".