La popularidad del panettone en México se debe en parte a la migración italiana del siglo XX, que lo introdujo en América Latina. Hoy, su presencia es tan fuerte que existen guías especializadas para encontrar las mejores opciones en la capital. La elaboración tradicional implica prefermentos, amasados cuidadosos con harinas de fuerza para soportar la alta cantidad de mantequilla y huevo, y un distintivo enfriamiento boca abajo para evitar que la estructura se colapse. Esta combinación de tradición, técnica y adaptaciones locales ha asegurado el lugar del panettone en la mesa navideña mexicana.