El pulque, una bebida fermentada derivada del aguamiel del maguey, tiene una historia milenaria en México.

En la época prehispánica, era considerado sagrado y su consumo estaba reservado para sacerdotes en ceremonias y rituales. La nueva conmemoración tiene tres objetivos principales: reconocer la labor del “tlachiquero” (la persona que extrae el aguamiel) y de quienes han preservado su producción; destacar la importancia del maguey para el equilibrio ecológico; e impulsar la economía rural que abastece a la capital. Nutricionalmente, el pulque es valorado por su contenido de proteínas, vitamina C y complejo B, y se le atribuyen propiedades medicinales como la protección de la flora intestinal y el combate a la anemia. La creación de un día oficial permitirá organizar festividades y ferias recurrentes para promover esta bebida, honrando así una tradición que forma parte de la identidad cultural profunda del país.