Sin embargo, su éxito masivo también expuso desafíos significativos en materia de logística, seguridad y comercio informal en los alrededores del Foro Cholula.
Celebrado el 22 de noviembre, el festival presentó un cartel diverso distribuido en cuatro escenarios, con artistas de talla internacional como Zoé, Foster The People, Apocalyptica, Panteón Rococó, Molotov, Siddhartha y Julieta Venegas.
La alta demanda provocó que las entradas se agotaran semanas antes, dando pie a un mercado de reventa donde los boletos generales alcanzaron hasta los tres mil pesos. En las inmediaciones, el comercio informal floreció, mientras que los “franeleros” llegaron a cobrar hasta 500 pesos por estacionamiento.
Para garantizar la seguridad de los asistentes, los organizadores desplegaron un robusto operativo. Andrés Sánchez, promotor de Ocesa, confirmó la presencia de “700 elementos de seguridad privada”, complementados por policía municipal, estatal y de tránsito. Además, se dispuso de ocho bomberos, 35 paramédicos y diez ambulancias. Para facilitar la movilidad, se habilitaron cuatro rutas de transporte público nocturno con un costo de entre 30 y 45 pesos, operando hasta las 4:00 de la madrugada hacia puntos clave como el centro de Puebla, la CAPU y Cholula. La producción técnica también fue notable, con más de 400 bocinas y 600 metros de pantallas para asegurar una experiencia audiovisual de alta calidad.













