Para su segunda noche, el 2 de diciembre, la sorpresa fue aún mayor al invitar al escenario a Fher Olvera, vocalista de Maná, para interpretar a dúo el clásico del rock en español "Oye mi amor", convirtiendo el estadio en un karaoke masivo. Finalmente, en su última presentación el 5 de diciembre, rindió tributo a la Reina del Tex-Mex, Selena Quintanilla, con una emotiva interpretación de "Amor Prohibido". La propia artista explicó su elección: "Siento una conexión muy especial con esta artista y con su sentimiento de pertenecer a dos lugares al mismo tiempo, algo con lo que me identifico profundamente".

Estos gestos, sumados a sus constantes interacciones en español, consolidaron su estatus como una de las artistas internacionales más queridas en México.