Este concierto se perfila como el más grande de System of a Down en México desde 2005 y llega tras un exitoso 2025, en el que agotaron estadios en Norteamérica y vendieron más de 500,00 mil boletos en Latinoamérica. La venta de boletos se organizó en tres fases, comenzando con una preventa para fans el 10 de diciembre, seguida de una preventa bancaria y la venta general, anticipando una demanda extremadamente alta. Con más de 42 millones de discos vendidos a nivel mundial y un premio Grammy, la banda mantiene su estatus como un referente del rock del siglo XXI, y su regreso a México es visto como un evento histórico que reunirá a varias generaciones de seguidores.