El músico destacó su “largo amorío con las orquestas”, desarrollado durante su tiempo componiendo para Hollywood, lo que le proporcionó un “vocabulario muy amplio” para este proyecto.

El concierto no solo celebra el legado de The Police, sino también los más de 45 años de la primera visita de la banda a México en 1980, un evento histórico en una época en que los conciertos de rock eran una rareza en el país. Copeland recordó esa visita como “algo especial”, ya que para muchos fue la primera banda de rock que vieron en vivo. Su regreso con este formato sinfónico representa una oportunidad para que el público experimente estas canciones icónicas desde una nueva perspectiva, combinando la energía del rock con la majestuosidad de la música orquestal.