Bad Bunny inició su residencia de ocho conciertos en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México, consolidando al evento como uno de los fenómenos musicales y económicos más significativos del año. La gira "Debí Tirar Más Fotos World Tour" no solo atrajo a cientos de miles de asistentes, sino que también generó una derrama económica multimillonaria y un intenso debate sobre la experiencia del espectador. La serie de conciertos, programada del 10 al 21 de diciembre, se convirtió en un evento de escala monumental, con una derrama económica estimada por la Canaco Servytur en más de 3,200 millones de pesos y una asistencia proyectada de hasta 520,000 personas, incluyendo visitantes de 77 países. Este impacto subraya la posición de la Ciudad de México como un mercado crucial para las giras globales. La producción del espectáculo, dividida en tres actos, incluyó el controvertido escenario secundario "La Casita", una réplica de una vivienda puertorriqueña ubicada en la zona General B.
Esta decisión generó polémica entre los asistentes de zonas premium, quienes sintieron que su visibilidad se veía comprometida, aunque Ocesa ofreció opciones de reembolso.
La devoción de los fans quedó patente con personas acampando hasta tres días antes para asegurar un buen lugar.
Durante el primer concierto, un resbalón del artista en "La Casita" se viralizó, demostrando que cantaba en vivo al interrumpirse su voz, momento en que el público lo cubrió coreando la letra. El artista agradeció el apoyo del público mexicano, a quienes hizo sentir "como en casa", y les dedicó una canción sorpresa exclusiva para la primera noche: "Chambea", un guiño a sus seguidores de la primera hora. Además, la segunda noche contó con la aparición sorpresa del reguetonero colombiano Feid, con quien interpretó "PERRO NEGRO", elevando aún más la euforia del evento.
En resumenLa residencia de Bad Bunny en la Ciudad de México fue un éxito rotundo que trascendió lo musical, convirtiéndose en un motor económico y un fenómeno cultural. A pesar de las polémicas logísticas, el evento destacó por su innovadora producción, la entrega total del artista y una conexión innegable con su masiva audiencia mexicana.