La gira “Debí Tirar Más Fotos World Tour” no solo agotó todas las localidades, sino que también introdujo elementos escénicos y sorpresas que han mantenido al público y a los medios en vilo.

La serie de conciertos, programada del 10 al 21 de diciembre, ha sido un fenómeno desde su anuncio, con una demanda que, según reportes, superó los tres millones de personas intentando adquirir boletos. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX) estimó una derrama económica de 3,228 millones de pesos, impulsada no solo por la venta de entradas, sino también por el consumo en alimentos, bebidas y un aumento en la ocupación hotelera. El montaje del espectáculo ha sido un tema central, destacando la inclusión de un escenario secundario conocido como “La Casita”, una réplica de una vivienda tradicional puertorriqueña ubicada en la zona General B, lo que generó polémica entre asistentes de otras secciones pero acercó al artista a una parte de su audiencia. Durante sus presentaciones, el artista ha ofrecido canciones exclusivas para México, como “Chambea”, y ha contado con invitados especiales como Feid y Grupo Frontera, con quienes interpretó en vivo su éxito “un x100to”. El propio Bad Bunny expresó su conexión con el país, afirmando que cerrar el año en México “fue planificado” y que, aun siendo turista, “me hacen sentir en casa”. El fervor de los fans fue tal que muchos acamparon por días para asegurar un buen lugar. Incluso un pequeño incidente, una caída del cantante en el escenario, se viralizó, demostrando que actuaba sin playback mientras el público continuaba la canción para apoyarlo.