La decisión, comunicada el mismo día que estaba previsto el lanzamiento de su nuevo álbum “Top of the Hills”, sorprendió a la industria musical y a sus seguidores. A través de sus redes sociales, los músicos explicaron que la medida responde a la necesidad de gestionar el impacto de la fama repentina.

En un mensaje honesto, admitieron: “Nos dejamos llevar por un nivel de exposición, presión y éxito que no supimos manejar, y tomamos decisiones erróneas y apresuradas.

Nos llevó tiempo reconocerlo, pero necesitamos descansar y sanar”.

Esta declaración pone de manifiesto las crecientes conversaciones sobre la salud mental de los artistas en una industria que demanda una velocidad y exposición constantes. Como consecuencia de esta pausa, tanto el lanzamiento del esperado álbum como la gira de presentación asociada han sido pospuestos “hasta nuevo aviso”. Los artistas, cuya propuesta ha refrescado la música urbana con una mezcla de trap, rock y hip-hop, habían alcanzado hitos importantes, como una de las sesiones de Tiny Desk más vistas a nivel global, lo que hacía aún más inesperada su decisión de frenar en la cima de su popularidad. El anuncio ha sido interpretado no como una despedida, sino como un acto de responsabilidad personal y artística, priorizando su bienestar sobre los compromisos comerciales.