Grupo Frontera sorprendió al público al interpretar en vivo “un X100to”, colaboración que se convirtió en un éxito global.

De igual manera, Natanael Cano, pionero de los corridos tumbados, se unió a Bad Bunny para cantar “Soy el diablo remix”, reafirmando el diálogo entre la música urbana y los nuevos sonidos mexicanos.

Estas colaboraciones no fueron meramente anecdóticas, sino que simbolizaron un momento de apertura creativa y respeto mutuo entre escenas musicales que, aunque diferentes, conviven en la identidad sonora de una nueva generación. La presencia de estas figuras, junto a celebridades como Salma Hayek y Danna Paola en la zona exclusiva conocida como “La Casita”, reafirmaron el estatus de los conciertos de Bad Bunny como eventos de alto impacto cultural y mediático en México.