Bad Bunny concluyó su histórica residencia de ocho conciertos en la Ciudad de México con un espectáculo final que incluyó la sorpresiva reconciliación con J Balvin y la participación de Natanael Cano. La gira "Debí Tirar Más Fotos World Tour" congregó a más de 520,000 personas en el Estadio GNP Seguros, consolidándose como uno de los eventos musicales más exitosos del año en el país. Las ocho fechas, realizadas entre el 10 y el 21 de diciembre, no solo registraron llenos totales, sino que también se convirtieron en un punto de encuentro para celebridades como Salma Hayek, Gael García Bernal, Eiza González y Danna Paola, quienes fueron vistas en "La Casita", el área VIP del concierto.
Sin embargo, los momentos más destacados ocurrieron sobre el escenario.
En la sexta noche, el 19 de diciembre, Julieta Venegas se unió a Bad Bunny para interpretar "Lo siento BB:/", "Lento" y "Ojitos Lindos", un dueto que fusionó generaciones y fue ampliamente celebrado. En la noche de cierre, el 21 de diciembre, Natanael Cano, pionero de los corridos tumbados, subió al escenario para cantar "Soy El Diablo (Remix)", un tema que ambos artistas anunciaron que solo interpretarían en esa ocasión. El clímax llegó con la aparición de J Balvin, sellando su reencuentro tras años de distanciamiento. El impacto de la gira trascendió lo musical, generando una derrama económica millonaria para la capital. Con una producción de gran escala y una conexión innegable con el público mexicano, Bad Bunny reafirmó su estatus como una de las figuras más dominantes de la música global.
En resumenLa residencia de Bad Bunny en la Ciudad de México fue un fenómeno cultural y económico, marcado por duetos históricos con Julieta Venegas, Natanael Cano y la reconciliación con J Balvin, reafirmando el poder de convocatoria del artista puertorriqueño.