Sin embargo, los momentos más destacados ocurrieron sobre el escenario.

En la sexta noche, el 19 de diciembre, Julieta Venegas se unió a Bad Bunny para interpretar "Lo siento BB:/", "Lento" y "Ojitos Lindos", un dueto que fusionó generaciones y fue ampliamente celebrado. En la noche de cierre, el 21 de diciembre, Natanael Cano, pionero de los corridos tumbados, subió al escenario para cantar "Soy El Diablo (Remix)", un tema que ambos artistas anunciaron que solo interpretarían en esa ocasión. El clímax llegó con la aparición de J Balvin, sellando su reencuentro tras años de distanciamiento. El impacto de la gira trascendió lo musical, generando una derrama económica millonaria para la capital. Con una producción de gran escala y una conexión innegable con el público mexicano, Bad Bunny reafirmó su estatus como una de las figuras más dominantes de la música global.