Músicos, compañías de danza y producciones teatrales han cancelado sus presentaciones en protesta por lo que consideran una politización inaceptable de uno de los espacios culturales más importantes del país.
La decisión fue tomada por la junta directiva, integrada por aliados designados por el propio Donald Trump. La respuesta del mundo artístico fue inmediata y contundente.
El músico de jazz Chuck Redd canceló su tradicional concierto de Nochebuena, mientras que el supergrupo de jazz The Cookers se retiró de su presentación de Año Nuevo. El saxofonista Billy Harper, miembro de The Cookers, declaró que nunca actuaría en un recinto cuyo nombre "representa el racismo manifiesto y la destrucción deliberada de la música y la cultura afroamericanas". La lista de cancelaciones incluye también a la compañía Doug Varone and Dancers, a la cantante de folk Kristy Lee, y se reporta que figuras como Issa Rae, Lin-Manuel Miranda y todo el elenco de "Hamilton" se han retirado de futuras funciones. Richard Grenell, presidente del centro, ha respondido con amenazas de acciones legales, exigiendo un millón de dólares en daños y perjuicios a Chuck Redd por lo que calificó como una "maniobra política". La controversia ha generado una caída en la venta de boletos y un debate sobre la independencia de las instituciones culturales frente al poder político.













