Una catastrófica explosión de una pipa de gas LP en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, dejó un saldo de muertos y heridos, desatando un debate nacional sobre la regulación del transporte de materiales peligrosos y la responsabilidad empresarial. El 10 de septiembre, una pipa de la empresa Transportadora Silza, filial de Grupo Tomza, que transportaba cerca de 50,000 litros de gas LP, volcó y explotó en la calzada Ignacio Zaragoza. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó que, según los primeros dictámenes, la causa probable del accidente fue el exceso de velocidad, descartando la teoría de que un bache hubiera provocado la volcadura. El siniestro dejó un saldo trágico que, según los últimos informes, ascendía a 13 personas fallecidas y cerca de 90 heridas, muchas de ellas con quemaduras de gravedad. La onda expansiva afectó a más de 30 vehículos, que quedaron calcinados en la vialidad. La tragedia generó una respuesta inmediata de las autoridades. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, se presentó en el lugar para coordinar las labores de emergencia y prometió apoyo total a las víctimas, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se fortalecerán las medidas de seguridad para el transporte de combustibles a nivel nacional.
El caso también expuso serias irregularidades administrativas.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) señaló que la empresa operaba sin pólizas de seguro vigentes, ya que la última había concluido en junio de 2025. Sin embargo, Transportadora Silza emitió un comunicado asegurando que contaba con tres pólizas activas y que asumiría su "responsabilidad social y legal".
En medio de la tragedia, surgieron historias de heroísmo, como la del policía Sergio Ángel Soriano, quien rescató a una niña de dos años, y la de la abuela de la menor, Alicia Matías Teodoro, quien la protegió con su cuerpo, sufriendo quemaduras en el 98% de su superficie corporal.
En resumenLa explosión en el Puente de la Concordia, atribuida inicialmente al exceso de velocidad, resultó en una tragedia con múltiples víctimas y expuso graves fallas en la regulación del transporte de materiales peligrosos. El incidente ha impulsado a las autoridades a investigar a la empresa responsable, cuya situación con los seguros es contradictoria, y a anunciar una revisión de la normativa a nivel federal para prevenir futuros desastres.