El municipio de Coxquihui, en el norte de Veracruz, vivió una jornada de terror marcada por el asesinato de un excandidato de Morena y un ataque armado contra la vivienda del alcalde electo del PAN, lo que obligó a las autoridades a cancelar los festejos patrios. Estos hechos violentos, ocurridos en un lapso de 72 horas, estarían relacionados con las elecciones municipales del pasado 1 de junio. La escalada de violencia comenzó con el secuestro de Ramón Valencia Pérez, excandidato de Morena a la alcaldía, quien fue privado de su libertad el lunes 8 de septiembre. Valencia Pérez había sustituido en la contienda a su padre, Germán Anuar Valencia, asesinado en abril durante la campaña.
La noche del martes, se localizaron restos humanos desmembrados en el municipio vecino de Espinal, y el miércoles, autoridades ministeriales confirmaron que una de las víctimas era el joven político. La misma mañana del miércoles, un grupo armado atacó con explosivos y disparos la vivienda de Lauro Becerra García, alcalde electo del Partido Acción Nacional (PAN).
Durante el ataque, un civil murió y se tuvo que evacuar una escuela primaria cercana debido a las detonaciones, generando pánico entre estudiantes y padres.
Ante la grave situación de inseguridad, el alcalde en funciones, Juan Pablo Gómez Mendoza, anunció la suspensión de la ceremonia del Grito de Independencia y el desfile cívico para salvaguardar la integridad de los ciudadanos. El PAN condenó la agresión y exigió a las autoridades garantizar la seguridad de Becerra García, recordando que no es el primer atentado en su contra, ya que previamente se había lanzado un dron con explosivos en su rancho y su chofer fue asesinado en junio.
En resumenLa violencia política en Coxquihui, Veracruz, alcanzó un punto crítico con el asesinato del excandidato de Morena, Ramón Valencia Pérez, y un ataque armado contra el alcalde electo del PAN, Lauro Becerra. Estos sucesos, que dejaron más víctimas mortales, forzaron la cancelación de las fiestas patrias y evidenciaron una grave crisis de seguridad en la región, presuntamente ligada a disputas post-electorales.