Un juez de Tabasco dictó prisión preventiva oficiosa contra Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de la entidad y presunto líder del grupo criminal “La Barredora”. Este avance judicial marca un punto crucial en el proceso que se le sigue por delitos graves del fuero común y federal, tras su reciente captura en Paraguay y reclusión en el penal de máxima seguridad del Altiplano. La situación jurídica de Bermúdez Requena, también conocido como “El Abuelo” o “Comandante H”, se definió durante una audiencia inicial celebrada por videoconferencia desde el penal del Altiplano, donde se encuentra recluido por cargos federales de delincuencia organizada. El juez de control de la Región 9 de Villahermosa le impuso la medida cautelar por su presunta responsabilidad en los delitos de secuestro exprés, asociación delictuosa y extorsión, correspondientes a la causa penal 386/2025 del fuero común. La defensa del exfuncionario solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que su vinculación a proceso se resolverá la próxima semana. Durante la comparecencia, el imputado se reservó su derecho a declarar.
La Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE) manifestó que, de ser encontrado culpable por los delitos estatales, Bermúdez podría enfrentar una sentencia de hasta 158 años de prisión. El fiscal estatal, Óscar Tonatiuh Vázquez, detalló las penas máximas: “La penalidad que alcanzaría sería, por lo que hace al secuestro de 50 a 100 años, por asociación delictuosa de 7.5 a 18 años, y por extorsión de 20 a 40 años”. El caso ha generado gran atención mediática, ya que Bermúdez fue titular de seguridad durante la gubernatura de Adán Augusto López. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Tabasco, Carlos Reséndez, rechazó que el proceso constituya una persecución política.
La FGE también investiga a otros 17 directores de policías municipales presuntamente vinculados a “La Barredora”.
En resumenLa imposición de prisión preventiva contra Hernán Bermúdez Requena representa un paso significativo en un caso de alto perfil que vincula a un exfuncionario de seguridad con el crimen organizado. El proceso, que abarca delitos federales y estatales con penas potenciales de más de un siglo, se desarrollará bajo estricta vigilancia desde el penal del Altiplano, mientras las autoridades de Tabasco continúan desarticulando la red criminal que presuntamente lideraba.