El agente de la Policía Estatal Preventiva, Alexander “Chuy” Rodríguez, de 26 años, falleció en un hospital de Culiacán a consecuencia de las heridas de bala sufridas durante su rescate. El oficial, quien estaba asignado como escolta de uno de los hijos del gobernador Rubén Rocha Moya, había sido privado de la libertad horas antes. El secuestro ocurrió la mañana del viernes 3 de octubre, mientras el agente se encontraba en su día de descanso en su domicilio de la colonia Renato Vega Alvarado. Un comando armado lo sustrajo por la fuerza, lo que desató la activación de un “Código Rojo” y un amplio operativo de búsqueda por parte de fuerzas estatales y federales.
Gracias a un dispositivo GPS que portaba el oficial, las autoridades lograron rastrear el vehículo en el que era transportado. La persecución culminó en un enfrentamiento armado sobre la avenida Álvaro Obregón, en el fraccionamiento Villa Bonita. Durante el tiroteo, un presunto agresor fue abatido, otros tres fueron detenidos (dos de ellos heridos) y se logró rescatar al agente, quien fue encontrado gravemente herido en la cajuela del vehículo.
A pesar de los esfuerzos médicos, Alexander Rodríguez falleció horas después.
Este suceso se suma a un ataque previo, ocurrido menos de dos semanas antes, contra el vehículo en el que viajaba una nieta del gobernador, evidenciando la escalada de violencia que afecta incluso al círculo cercano de las autoridades estatales.
En resumenEl fallecimiento del policía estatal Alexander Rodríguez, escolta de la familia del gobernador de Sinaloa, tras un violento secuestro y un posterior enfrentamiento para su rescate, subraya la grave crisis de seguridad en la entidad y la vulnerabilidad de los cuerpos policiales ante el crimen organizado.