El sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada, párroco de Mezcala, Guerrero, fue encontrado sin vida con impactos de bala, y la principal línea de investigación apunta a su propio chofer como el presunto responsable. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que ya se busca al sospechoso, aunque el móvil del crimen aún es desconocido. El cuerpo del padre Pantaleón, de 58 años, fue localizado el 6 de octubre en una brecha de la carretera Chilpancingo-Iguala, dentro de su camioneta, dos días después de haber sido reportado como desaparecido. Según García Harfuch, la información proporcionada por la Fiscalía de Guerrero indica que el sacerdote *“muere arriba de su camioneta, lo matan arriba de su camioneta. Iba a salir a dar una misa y todo indica que es su propio chofer”*.
El funcionario federal descartó que el religioso tuviera vínculos con actividades ilícitas o que hubiera recibido amenazas previas, calificando el suceso como un *“delito muy lamentable en la zona”*.
La Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, a través del obispo José de Jesús Hernández, lamentó el crimen y exigió una investigación exhaustiva. El obispo también señaló que la Iglesia no tenía conocimiento de que el sacerdote tuviera un chofer y mencionó los peligros que enfrenta el clero en regiones controladas por el crimen organizado, donde *“la ciudadanía no puede salir y tampoco nosotros podemos entrar”*.
Cientos de feligreses despidieron al párroco en una misa de cuerpo presente, recordando su labor pastoral de ocho años en la comunidad.
En resumenEl homicidio del sacerdote Bertoldo Pantaleón en Guerrero ha conmocionado al país. Las autoridades federales, basándose en informes de la fiscalía estatal, señalan al chofer de la víctima como el principal sospechoso y ya trabajan en su localización para esclarecer este crimen que enluta a la Iglesia Católica.