Con esta detención, ya son dos las personas aseguradas por el homicidio. Aunque el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, había sugerido que el chofer del sacerdote podría ser el principal responsable, tanto el obispo de la diócesis como la comunidad local desmintieron que el padre Pantaleón tuviera un chofer.

La Iglesia católica ha expresado su preocupación por la violencia en la región y ha perdonado a los asesinos, exhortándolos a “regresar al camino del bien”.